EL PRIMER TEST NO FUE UN LABORATORIO. FUE UN MOSTRADOR.
Madrid, 2012. Una tienda de cosmética capilar. Cada fórmula se probaba delante del cliente. Si no volvía a por ella, no se lanzaba.
EL HUECO QUE VEÍAMOS CADA DÍA
El cliente tenía dos opciones: 250 ml de peluquería a precio alto, o supermercado pensado para otro tipo de cabello.
En medio no había nada. Así nació Don Cabello: formato profesional, precio de casa.
ASÍ NACIÓ EL LITRO
Champús y mascarillas de 1000 ml y 1 kg. El mismo tamaño que usa tu peluquera, en tu ducha.
No es un formato de marketing. Es el formato con el que se trabaja de verdad.
LO QUE DICEN LOS AÑOS
LA MISMA FÓRMULA PARA CASA Y PARA PELUQUERÍA
Don Cabello se usa en casa y se usa en peluquería. No cambiamos la fórmula según quién compre.
Desde el primer día pensamos la marca para el salón: formatos de 1 L y 1 kg hechos para el trabajo diario, y un precio que deja margen real a quien los usa cada día.
PARA SALONES, TIENDAS Y DISTRIBUIDORES
Una marca no entra en un lineal por ser nueva. Entra porque rota.
Por eso el siguiente paso de Don Cabello es crecer con salones, tiendas y distribuidores en España y la UE, con tres cosas encima de la mesa:
- 1Producto que el cliente ya conoce y ya busca por su nombre.
- 2Formatos de 1 L y 1 kg pensados para el consumo diario y la recompra.
- 3Un precio que deja margen real a quien lo vende.
Empezamos con un pedido de prueba y crecemos con datos.